¿A DONDE QUIERE DIOS QUE VAYAS? 4 Parte

CUANDO TENEMOS CLARA LA VISIÓN DE DIOS, SABEMOS QUE ES LO QUE TENEMOS QUE HACER…
(Hechos 9:9,10)
…donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
Pablo recibió la revelación de parte del Espíritu Santo de a donde tenía que ir, porque dice la Palabra, “dando por cierto” supo que era lo que Dios quería que hiciera y a donde quería que se dirigiera. Tenemos que aprender a escuchar la voz de Dios, y tenemos que aprender a discernir la revelación de Dios de nuestras emociones.
Tenemos que aprender a no dejarnos llevar por lo que ven nuestros ojos carnales sino por el Espíritu Santo.
CONCLUSIÓN:
Quizás ahora mismo te encuentras en un momento o circunstancia en la que Dios no quiere que estés. Tal vez en este momento de tu vida haya cosas que tengan que cambiar en tu corazón y cambiar el rumbo de las cosas. Pablo recibió una visión y una palabra de parte del mismo Señor para cambiar y corregir el rumbo de la misión que tenía por delante.
Dios seguramente quiere darte en este momento una palabra a tu vida, una dirección especial de lo alto para llevarte al cambio que Él quiere para ti. Sin duda estás consciente de tu necesidad de cambio y te has esforzado al máximo por lograrlo, sin tener los resultados esperados.
¿Por qué no renunciamos a nuestra manera de querer hacerlo, y mejor permitirle a Dios que lo haga a su manera?
Cuando Pablo lo hizo a la manera de Dios, Dios nos da la seguridad en nuestro espíritu, porque dice la Palabra: “Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir…dando por cierto que Dios nos llamaba…” (Hechos 16:10)
Esto es seguridad, que solo Dios nos puede transmitir cuando estamos en el centro de su voluntad.
¡Qué seguridad puede dar Dios en esta hora a tu vida!
Empieza ahora, a caminar convencido de que el Señor te dirige porque estás en el centro de su voluntad.