Que hago si he sido abusada sexualmente?

¿Cuántas veces hemos escuchado este tipo de historias una y otra vez?
Hasta cuando aprenderemos a levantar nuestra voz, para que ya no haya este tipo de abusos, hemos visto que por años esto era como un mito, nadie se tenía que enterar ya que podrían dañar las vidas de las mujeres y hemos visto que esta decisión no se supo poner un límite, sino que siguió creciendo, no solo dañando la vida de la persona, sino dañando el futuro de esa persona.

El abuso sexual es una violación, no solo a tu cuerpo sino también a tu confianza que depositaste en algún familiar, amigo o alguna persona que veías como autoridad. El abuso sexual quebranta tus derechos humanos universales. Dios nos creó con límites en nuestra sexualidad que no pueden ni deben ser traspasados por nadie. Sin embargo, cuando alguien osa traspasar esas barreras, la persona abusada se culpa, en ese momento pierde el control de su propio cuerpo, alguien más lo toma y siente que tal vez pudo haber hecho algo para evitarlo pero no lo hizo. ¡Rotunda y absolutamente no es tu culpa!.

Sí, eres víctima, necesitas desesperadamente ayuda, pues al no expresar cuanto te a pasado puedes dar paso a comportamientos auto-destructores contigo misma y hacia los demás y creemos que puedes salir adelante. Mucha gente que ha sido abusada recurre a vicios, adicciones, comportamientos que no puede controlar. Son personas que suelen cambiar su temperamento: o son exageradamente introvertidas, odiando al sexo opuesto, ó viven en reprensión total. No se aman, se auto-rechazan y por ello buscan cualquier otro medio de destrucción, para sentirse bien y evadirse por momentos, tratando de olvidar la sensación de vacío y de falta de valía. Por otro lado, hay gente que es todo lo contrario, son exageradamente extrovertidas, cayendo en patrones sexuales de perversidad con el sexo opuesto o hasta con el mismo sexo.

El primer paso hacia tu sanidad.. El poder hablar con la persona indicada, capacitada y de tu plena confianza, donde puedas recibir ayuda, y permitirle así a Dios comenzar a reconstruir los muros deshechos de tu sexualidad y poder ver nuevamente como el Señor resucita y sana todo lo que El creó en ti. Tienes todo el derecho de ser feliz, sentirte limpia, pura y sin mancha delante de El porque fuiste víctima de una persona que tiene serios problemas. ¡No eres culpable!