Pastor Miguel leal

¿A donde quiere Dios que vallas? 1ª Parte

(Hechos 16:6-10)
 
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; 7y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. 9Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.
¿Ha dónde quiero llegar? ¿Cuál es mi objetivo? ¿Te has hecho estás preguntas alguna vez? No son muchos los que tienen la respuesta a esta interrogante. Definir el lugar que queremos ocupar en la vida, le da razón y sentido a nuestra existencia. Cuando estamos convencidos hasta dónde queremos llegar en la vida, invertimos nuestro mayor esfuerzo en lograrlo. Nuestra vida tiene un rumbo; y cuando las cosas no salen como lo planeamos; no es fácil darnos por vencidos… ¡Tenemos esperanza! Porque hay un punto en el horizonte, que es nuestro objetivo, y que nos invita a seguir.
Te has preguntado también… ¿Hasta dónde quiere Dios llevarme? ¿Tendrías la respuesta? Responder a ello implica que mi vida está dirigida por Dios. Que tengo una visión marcada por la voluntad divina para mi vida, para mi familia, mi trabajo o ministerio. Lo que queremos hacer para Dios, muchas veces es muy distinto a lo que Dios quiere hacer a través de ti y de mí. Jesús dijo a Nicodemo: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu” (Juan 3:8)
  • ¿Hasta dónde quería llegar el apóstol Pablo?